|
de
los Consejos de Esculapio:
“Quieres ser médico, hijo mío?... Piénsalo
mientras estás a tiempo; pero si, indiferente a la fortuna, a los
placeres, a la ingratitud, si sabiendo que te verás solo entre las fieras
humanas, tienes un alma lo bastante estoica para satisfacerse con el deber
cumplido sin ilusiones; si te juzgas bien pagado con la dicha de una
madre, con una cara que sonríe porque ya no padece, o con la paz de un
moribundo a quien ocultas la llegada de la muerte, si ansías conocer al
Hombre, penetrar todo lo trágico de su destino, HAZTE MEDICO, HIJO MÍO.”
|
|

...
Dra. Norma Pereyra
Ayudante de Cátedra
AMHA - 2008 |
¿Quién fue Esculapio? ¿Una mezcla de
realidad y fantasía? Misceláneos relatos que, sintetizando leyendas y
míticas ficciones, confluyen en identificar personajes construídos con una
amalgama de poderes propios de una deidad y defectos humanos. Para
aquellos que, mil años antes de Cristo, habitaron lo que hoy es Grecia,
Esculapio era un personaje con límites indefinidos: un Dios o un simple
ser humano con capacidades prodigiosas a la hora de curar. Haya
sido realidad o ficción; haya sido Dios o ser humano; haya existido o no,
lo más importante que, al día de hoy, nos llegan los testimonios de haber
sido definitivamente convertido en Divinidad.
Esculapio
es siempre reconocido y asociado con el arte de curar a los enfermos y en
la antigüedad se erigieron templos en su honor en diferentes lugares de
Roma, Grecia y Egipto. En todos ellos siempre aparece como una constante
figura, una serpiente enrollada alrededor de un bastón y de aquí la
asociación directa que se establece.
La palabra
caduceo deriva del griego kadux que significa heraldo o
embajador.
arriba
|
|