VERDADERA HOMEOPATÍA 

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GONOCOCIA O BLENORRAGIA Y HOMEOPATÍA

 

El agente causal fue descubierto en 1879 por un médico alemán, Alberto Neisser (l855-l918), y lo llamó gonococo. Se lo denomina Niesseria gonorrheae, y es un microorganismo diplococo gram negativo intracelular, de difícil supervivencia en el ambiente externo, por lo que el contagio es siempre interhumano (relación sexual). 
Esta infección es conocida desde tiempo inmemorial; se la menciona en papiros egipcios, y es citada en la Biblia.
La denominación de gonorrea proviene probablemente de Galeno, que con tal designación puso de manifiesto el signo más importante de la infección en el hombre: el derrame purulento peneano. Se sabe que en Asia ya causaba grandes estragos en el 3er. milenio antes de la era cristiana. 

Gonos, del griego:  semilla, esperma, procreación; y rhea del alemán: fluir. Se la conoce también con el nombre de blenorragia o blenorrea. Del griego: blenos: mucosidad, moco; y regumi: derrame, fluir.
Los seres humanos son los huéspedes definitivos de este patógeno.
La gonorrea es una enfermedad infecciosa que se transmite por contacto sexual directo, con el coito (vaginal, anal, oral). Puede afectar la vagina, el ano, el pene, la garganta. La mujer tiene una probabilidad de contagiarse luego de un coito único en un 98% de los casos. El contagio indirecto mediante objetos contaminados (asientos de inodoros, cánulas de lavados, etc.) es excepcional.
La importancia de esta enfermedad no sólo radica en los 60 millones de casos por año, sino en
las complicaciones que produce tanto en la mujer como en sus contactos y en su descendencia.  
En realidad el nombre de Neisseria se le dio a un género de diplococos aerobios gramnegativos que comprende los importantes patógenos de la gonorrea y de la meningitis meningocócica. 

La localización en el aparato genitourinario femenino es predominante en el epitelio columnar (cuello uterino, uretra, glándulas parauretrales). También puede adherir a las células de las criptas anales y faríngeas.

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CLASIFICACIÓN CLÍNICA DE LA GONORREA:

En el aparato genital femenino: blenorragia baja y blenorragia alta. Las blenorragias altas (intrapélvicas) son más graves que las bajas, pues con frecuencia dejan como secuela una esterilidad que suele ser irreversible. 

Gonococia genital baja:

Los síntomas de la infección gonocócica en la mujer son menos específicos que en el hombre. Muchas veces pueden confundirse con una cistitis. Generalmente aparecen entre los 2 y 10 días después del contagio.
Los focos más importantes de infección son el cuello del útero y recto; también la uretra, las glándulas vestibulares menores y mayores. Desde el punto de vista práctico, se considera que todos éstos están afectados.

Sintomatología:

  • Ardor al orinar, y micción frecuente.

  • Flujo purulento, amarillento o amarillo verdoso.

  • Inflamación de la glándula de Bartholino vulvar: unilateral generalmente, con dolor en uno de los labios mayores y tumefacción. 

  • Molestias ano-rectales.

  • Vulvo-vaginitis: en las prepúberes, embarazadas y postmenopáusicas.

  • Se debe hacer hincapié en que actualmente lo habitual es que los síntomas, cuando existen, son mínimos y aún ausentes: gonorreas asintomáticas: más frecuentes en las mujeres que en los hombres. 

Gonococia genital alta:

La vía de transmisión es la vía intra-canalicular ascendente a partir de una gonococia baja (de vagina a órganos de la cavidad abdominal): ENFERMEDAD INFLAMATORIA PELVIANA:

  • Endometritis

  • Salpingitis 

  • Ovaritis

  • Pelviperitonitis

  • Peritonitis diseminada

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TRANSMISIÓN DE LA INFECCIÓN:

  • Contacto sexual: el más frecuente

  • A través del canal del parto al recién nacido (conjuntivitis blenorrágica)

  • Vulvo-vaginitis gonocócica de las niñas preadolescentes (por relación sexual o violación)

  • Faringitis gonocócica (sexo oral)

  • La transmisión por tapas de retretes, toallas, ropa de cama, colchones, sillas, playas y vasos, son mitos para salvar las apariencias, o invenciones de la imaginación.

Las tasas de infectividad se ven afectadas en la actualidad por:

  • El número de cambios de pareja

  • El porcentaje de parejas infectadas

  • La duración del estado asintomático del contacto

  • Las precauciones no tomadas

  • Escasés de métodos sencillos para detectarla en grandes grupos poblacionales

  • Es una enfermedad muy poco inmunígena, por lo que las re-infecciones son frecuentes

No se ha visto que la prevalencia entre las mujeres grávidas sea mayor que entre las mujeres que no lo están.  Es probable que la infección asintomática produzca infección del niño durante el parto.  Sería esencial realizar un estudio de detección selectiva en todas las pacientes grávidas que comprenda la historia clínica, la exploración física y los adecuados cultivos. 

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SÍNTOMAS CLÍNICOS:

Aparecen generalmente entre los 2 y los 10 días posteriores al contagio. La infección gonocócica no es crónica. El período de incubación es "mudo", pero el sujeto contagiado se convierte a su vez en fuente de contagio sin saberlo. En el hombre la infección se resuelve después de aproximadamente 8 semanas, y los cultivos se tornan negativos.

La mayoría de los síntomas afectan al tracto genital:

  • EN EL VARÓN: uretra, epidídimo y próstata, recto, faringe. En el hombre va a producir ardor uretral pre y post-miccional, y no intra-miccional. Esto dura 72 horas. Luego aparece la destrucción de las bacterias, la lisis de los tejidos, y entonces aparece el pus ("gota") (entre 48 y 72 horas, hasta 14 días).  

  • EN LA MUJER: endocérvix, uretra, glándula de Bartholino, glándulas de Skene, recto, faringe. Vagina: en la embarazada, en la niña prepúber y en la menopáusica.    

En la mujer la blenorragia tiene un desarrollo más sutil e insidioso, ya que los primeros síntomas de inflamación uretral y vaginal pueden ser confundidos con cistitis o flujo inespecífico. En estos casos, y sin tratamiento específico, la mujer puede convertirse en un "reservorio" de gérmenes contagiantes.

A menudo la primera noticia que una mujer tiene de su enfermedad es cuando su compañero sexual contagiado y contagiante se lo dice. Esta puede ser una de las causas importantes de la persistencia de la infección venérea en el mundo.

Aproximadamente el 50% de las mujeres se infecta con el diplococo (gonococo) después de una exposición única, pero la infección es mucho más frecuente tras exposiciones múltiples.  Tanto los hombres como las mujeres pueden ser portadores sanos o asintomáticos. En consecuencia, no es sorprendente que se haya calificado a la gonorrea como enfermedad incontrolada e incontrolable.

Una complicación peligrosa, y que es a la vez una de las más frecuentes de la blenorragia no tratada en la mujer, es la salpingitis. Esto es la inflamación-infección de una o las dos trompas de Falopio, que sin el tratamiento instaurado a tiempo conduce a la esterilidad por obstrucción definitiva de la luz de las trompas.

La otra complicación peligrosa para la fertilidad de la mujer es la endometritis (inflamación-infección de la capa interna del útero). Si se torna crónica, es imposible la implantación normal de un embarazo.

En la gonococia alta podemos encontrar los siguientes síntomas:

  • Endometritis

  • Salpingitis

  • Enfermedad inflamatoria pélvica

  • Pelviperitonitis  

  • Peritonitis diseminada  

  • Perihepatitis 

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EFECTOS DE LA GONORREA SOBRE LOS RESULTADOS DEL EMBARAZO:

Los efectos sobre el embarazo precoz no se han estudiado bien. Se ha identificado con creciente frecuencia la salpingitis gonocócica post-abortiva después de la interrupción del embarazo. 
La ascención de espermatozoides lleva gonococos, que fijados a aquéllos, consiguen ascender al tracto genital superior.

En el primer trimestre del embarazo puede producirse una infección ascendente desde una endocervicitis gonocócica, que origina:

  • Endomiometritis

  • Salpingitis  

  • Embarazo ectópico

  • Aborto séptico: se reportó un caso de salpingitis purulenta aguda que se presentó con dolor abdominal en una paciente con una gestación de 14 semanas. La laparotomía reveló que las 2 trompas de Falopio estaban muy inflamadas, con un exudado purulento que brotaba de los extremos de las fimbrias.  

  • EPI (Enfermedad Inflamatoria Pélvica): es más frecuente de lo que se piensa. La EPI gonocócica, en la mujer no embarazada, al dejar secuelas estenóticas, puede ser causa de esterilidad.   

En el momento del parto: oftalmía neonaturum gonocócica (50% de los casos de conjuntivitis neonatal), que no tratada de inmediato lleva a la ceguera definitiva.

En los trimestres segundo y tercero del embarazo:
La infección gonocócica puede originar graves secuelas:  

  • Corioamnionitis (infección intramniótica)

  • Rotura prematura de membranas ovulares

  • Contracciones y parto pretérmino  

  • Retardo de crecimiento intrauterino (RCIU)

  • Infección neonatal adquirida durante el parto: sepsis neonatal 

  • Hipertermina materna periparto y sepsis puerperal  

  • Contaminación del feto tras la rotura de la bolsa (oftalmía del recién nacido por vía ascendente, en los casos en que nace por cesárea).  Además puede tener septicemias con lesiones articulares, meningitis, endocarditis, proctitis y bucofaringitis.   

  • Abscesos de cuero cabelludo en el feto por el uso de electrodos en cabeza  

  • Oftalmía neonaturum gonocócica (50% de los casos de conjuntivitis neonatal).  

Es una conjuntivitis purulenta aguda, que aparece durante la primera semana de vida.  Hay un marcado riesgo de secuelas oftálmicas graves debidas a lesión de la córnea.  Si se retrasa el tratamiento puede producir ceguera definitiva. 

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DIAGNÓSTICO:

Se realiza mediante un hisopado de pene, de cuello de útero, de ano y de garganta (estas 2 últimas en ambos sexos).
A diferencia de lo que ocurre en el sexo masculino, el examen directo y por coloración de Gram en materiales ginecológicos, sobre todo de endocérvix, no posee la sensibilidad adecuada. En el hombre con la coloración de Gram se puede hacer el diagnóstico. En la mujer es necesario el diagnóstico de certeza.
Al diagnóstico de certeza se llega mediante la demostración del agente causal por medio de cultivos.
Las tomas de las muestras debe hacerse en: cuello del útero, uretra, ano y faringe.
Habría que hacer cultivos a todas las pacientes grávidas en su visita inicial para detectar una posible cervicitis gonocócica (infección asintomática altamente frecuente). 
A las pacientes grávidas que se han tratado por infecciones gonocócicas se les deben realizar nuevos cultivos en el tercer trimestre. Hay que tratar a los compañeros sexuales de estas mujeres. Si los compañeros sexuales siguen sin tratarse, habrá que hacer a éstas cultivos repetidos a intervalos mensuales durante el resto del embarazo.
En el hombre si no se puede extraer pus del meato uretral, se investigan los 2 primeros cc. de orina recién emitida. No se debe colocar ningún elemento traumático en la uretra

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TRATAMIENTO:

La persistente capacidad de los gonococos para eludir la acción de los antibióticos es preocupante.
En las pacientes grávidas y en los lactantes el tratamiento de estas infecciones utiliza actualmente Cefalosporinas de amplio espectro: CEFTRIAXONA o CEFIXIMA. Las QUINOLONAS son otra posibilidad de tratamiento, pero están contraindicadas durante el embarazo. Se recomienda tratamiento concomitante con ERITROMICINA o AZITROMICINA en las pacientes embarazadas por la probabilidad de que presenten una coinfección por Clamydia trachomatis.
 
Sin tratamiento, tanto hombres como mujeres pueden desarrollar artritis gonocócica con los años (al igual que la clamydia).
Se recomienda NO mantener relaciones sexuales durante el tratamiento (ni con preservativo).

Oftalmía neonatorum:
El tratamiento tópico en los ojos del recién nacido en caso de infección confirmada es insuficiente.  CEFTRIAXONA en una dosis de 25 mg/kg ha demostrado ser muy eficaz. Si no hay mejoría de la conjuntivitis del lactante, habrá que pensar en una conjuntivitis neonatal coexistente debida a Clamydua trachomatis.  

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RECOMENDACIONES PARA LOS PACIENTES:

Las parejas de hombres con blenorragia uretral tienen un riesgo de contagio de 90 a 97%. Las parejas de mujeres tienen un riesgo de 50 a 60%.
La uretritis persistente o recurrente puede ser debida a falta de tratamiento de la pareja sexual.

DURANTE EL TRATAMIENTO:

     1-  Prohibir las relaciones sexuales, protegidas o no.  
2- Evitar la expresión del glande para evidenciar secreción uretral.  
3- Prohibir toda bebida alcohólica, es irritante de las mucosas.  
4- Evitar ejercicios físicos intensos.  
5- Cambiar la ropa interior todos los días.  
6- Después de cada micción, lavar meticulosamente las manos.  
7- Aconsejar a la pareja el tratamiento médico inmediato.     

Los preservativos proporcionan una profilaxis confiable.
El diafragma puede prevenir la adquisición y la transmisión de la enfermedad endocervical, pero no la diseminación de la infección uretral, anorrectal y faríngea.
Anticonceptivos orales: se estima que disminuyen el riesgo de EPI en un 50% por la influencia progestacional crónica sobre el moco cervical.
Los DIU deben ser evitados por las mujeres que se encuentran en alto riesgo o con antecedentes de gonorrea.
El nonoxinol 9 y otros espermicidas, in vitro, tienen un marcado efecto inhibidor sobre los gonococos, pero no se conoce con certeza si realmente protegen contra la transmisión de esta enfermedad.

Tanto hombres como mujeres deben realizar una consulta médica a los 7 días del tratamiento para verificar si han curado. No es una infección que deje inmunidad, por lo tanto las re-infecciones son frecuentes.

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HOMEOPATÍA:

Cuando un paciente está tratado con HOMEOPATÍA tiene su sistema inmunitario en perfectas condiciones como para enfermar lo menos posible. El sistema inmunitario es a lo que se denomina vulgarmente "las defensas". Además de un buen tratamiento homeopático, es necesario tener una vida sana, no promiscua, respetando al cuerpo de uno y al de los otros. 
Cada ser humano es único e irrepetible, no hay otro igual. Por eso el
remedio único homeopático q
ue le corresponde a ese paciente lo va a poner en condiciones inmunológicas de bienestar y de armonía con él mismo y con el medio que lo rodea. Esto va a favorecer la NO necesidad de tratamiento antibiótico, debido a que el propio organismo va a encontrar la directriz de su propia curación.
El tratamiento homeopático es también importantísimo para evitar la gonococia recurrente, ya que si inmunológicamente está en condiciones, no tiene por qué volverse a enfermar. Desde el punto de vista alopático, la ciencia se desespera tratando de encontrar por qué recurren algunas infecciones, "a pesar de que los tratamientos antibióticos atacan al germen con todo". Ellos se preguntan por qué hay recurrencia en algunos pacientes y en otros sólo casos esporádicos. La HOMEOPATÍA lo puede explicar bien: algunos pacientes tienen su sistema inmunitario (de defensa) en perfectas condiciones, lo que favorece para que los gérmenes no se instalen ni se hagan patógenos. Otros están inmunológicamente deprimidos, y cualquier bacteria o virus puede colonizarlos y enfermarlos.
Ya lo dijo el Dr. Claude Bernard a fines del siglo XIX: "el germen no es lo importante, lo importante es el terreno". El terreno para la homeopatía es el paciente, único e irrepetible, con su predisposición a enfermar de determinada enfermedad. A esto los Homeópatas lo llamamos: MIASMA. Por ello es necesario muchas veces tratar primero el MIASMA y luego reforzar la energía vital con su
remedio único. 

La HOMEOPATÍA cuenta, para estos casos, con el NOSODE del germen, preparado según las técnicas homeopáticas. En este caso actuaría por similitud contra el gonococo. Posteriormente se impone el tratamiento de fondo del paciente con
el remedio único.
Al evitar prescribir antibióticos estamos evitando suprimir síntomas, ya que haciendo esto estamos provocando en el paciente una reacción del organismo que en corto o largo plazo le producirá una enfermedad más grave y más profunda. Y la supresión se establece alopáticamente con la mayoría de los remedios que suprimen síntomas, tales como todos los "anti" (antinflamatorios, antipruriginosos, antiespasmódicos, antibióticos, etc.).

Dra. Norma Pereyra
Ayudante de Cátedra
AMHA - 2004
nepereyra@intramed.net.ar

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